Los líderes del G7 han acordado liberar hasta 100 millones de barriles de diésel y petróleo en los próximos cuatro meses. Esta medida busca reducir la presión sobre los precios de los carburantes, que han aumentado debido a la guerra en Oriente Medio. Además, se ha decidido no prohibir las exportaciones entre los países miembros, una medida que Estados Unidos había considerado.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que la liberación de las reservas estratégicas se coordinará con la Agencia Internacional de la Energía. Los países del G7, que incluyen a Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, podrían discutir la posibilidad de liberar reservas adicionales si es necesario.
El presidente estadounidense afirmó que Europa comenzará a poner en el mercado una cantidad significativa de gasóleo almacenado. Estas acciones están destinadas a disminuir los precios de los carburantes y a abordar los altos costos de transporte, exacerbados por los bloqueos en el estrecho de Ormuz.




