El Estado dominicano ha otorgado más de un millón de becas en los últimos diez años, destinadas a financiar cursos técnicos, licenciaturas, maestrías y doctorados. Sin embargo, la falta de un seguimiento integral impide medir el impacto de estas becas en el desarrollo profesional de los beneficiarios y en la disponibilidad de personal calificado para el mercado laboral.

A pesar de las becas otorgadas, las empresas dominicanas continúan enfrentando dificultades para encontrar personal con las habilidades necesarias. Encuestas recientes indican que un alto porcentaje de empresas reporta problemas para cubrir vacantes debido a la falta de habilidades técnicas en los candidatos.

El Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (Inafocam) es la institución que más becas ha otorgado, principalmente para la formación docente. Otras instituciones como el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) y el Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA) también han contribuido significativamente al total de becas otorgadas.

La dispersión de las becas entre múltiples programas y la baja proporción de graduados son algunas de las debilidades de esta política pública. A nivel internacional, otros países de América y Europa también han implementado programas de becas similares para apoyar la educación de sus jóvenes.