El nutriólogo Richard Marine asegura que la actividad física regular puede disminuir el riesgo de cáncer de colon entre un 20% y un 25%, y el de mama entre un 15% y un 20%. Marine destaca que el ejercicio no garantiza la prevención total del cáncer, pero es una herramienta importante dentro de un estilo de vida saludable que incluye una dieta equilibrada y la reducción del consumo de alcohol y tabaco.
El especialista en Nutrición Deportiva explica que el ejercicio regula la insulina, disminuye la inflamación crónica y fortalece el sistema inmunitario, lo que contribuye a la prevención del cáncer. Además, en el caso del cáncer colorrectal, el movimiento corporal favorece el tránsito intestinal, reduciendo el contacto de sustancias potencialmente cancerígenas con la mucosa del colon.
Marine recomienda adaptar la cantidad y la intensidad del ejercicio a la edad y condiciones de cada persona, siguiendo las pautas del Colegio Americano de Medicina Deportiva. También enfatiza la importancia de una adecuada ingesta de proteínas y una correcta hidratación, especialmente en pacientes oncológicos.




