Estados Unidos ha llevado a cabo una nueva serie de ataques contra Irán, marcando el décimo día consecutivo de operaciones militares. Las fuerzas estadounidenses atacaron centros de mando militar iraníes, capacidades marítimas, y sistemas de defensa aérea, según informó el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM).

El objetivo de estos ataques es reducir la capacidad de Irán para atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz. Desde mayo, las fuerzas estadounidenses han facilitado el paso de aproximadamente 900 embarcaciones comerciales y 450 millones de barriles de crudo por este corredor estratégico.

El Departamento de Estado de EE.UU. ha emitido una alerta mundial de viaje, advirtiendo sobre el riesgo de una "escalada imprevista" del conflicto en Oriente Medio. Se recomienda a los ciudadanos estadounidenses extremar precauciones debido al deterioro de la situación de seguridad en la región.