Estados Unidos comenzará a aplicar aranceles del 10% a partir de este viernes, reemplazando un gravamen anterior implementado por el presidente Donald Trump. Estos aranceles se aplican en respuesta a investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso, según informó la oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR).

Algunos países enfrentarán aranceles específicos de hasta el 12,5%. La medida afecta a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, que representan el 99,4% de las importaciones del país.

La agenda comercial de Trump sufrió un revés cuando la Corte Suprema dictaminó que sus aranceles indiscriminados eran inconstitucionales. En respuesta, Trump ha optado por implementar nuevas tasas aduaneras basadas en investigaciones previas del USTR.

El USTR explicó que las prácticas de las 60 economías investigadas en relación con el trabajo forzoso no son razonables. Estos aranceles son más difíciles de rebatir, similar a los impuestos por motivos medioambientales o sanitarios.

El comunicado del USTR también señala que el presidente Trump utiliza los aranceles y acuerdos comerciales para apoyar a los trabajadores estadounidenses y corregir desequilibrios comerciales.