La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) está fiscalizando a los comercios chinos en la República Dominicana por presuntas prácticas de lavado de activos. Según Pedro Urrutia, director de la DGII, se analiza el origen de la mercancía vendida en estas tiendas, verificando que cada producto esté debidamente registrado en inventarios.

Urrutia destacó que la fiscalización no se limita al sector chino, sino que se extiende a todos los comercios que incumplen con las normativas tributarias. Además, reiteró que no habrá prórroga para la implementación de la facturación electrónica, que debe completarse antes del 15 de noviembre.

El presidente de la Unión Nacional de Empresarios, Julio García Batista, criticó el impacto negativo de los comerciantes chinos en la economía local, señalando prácticas desleales y contratación de personal irregular. La Federación Dominicana de Comerciantes evalúa un paro nacional en protesta por el crecimiento de estos negocios.