El camino hacia las Grandes Ligas para muchos prospectos dominicanos comienza a edades cada vez más tempranas. Niños desde los 8 años son entrenados con miras a una futura firma profesional, mientras entrenadores cubren parte de los costos de su formación. Este modelo ha generado un debate sobre los límites legales de la formación temprana, el consentimiento de los padres y los derechos económicos de quienes invierten en estos prospectos.

El abogado Juan Francisco Rosario Gratereaux destaca la necesidad de revisar el esquema legal para establecer reglas claras y mecanismos de supervisión para las academias y los menores. La falta de acuerdos formales deja a los entrenadores en una posición vulnerable si el jugador alcanza un contrato profesional de alto valor. Emilio Frías Tiburcio, otro abogado, enfatiza que el consentimiento de los padres es crucial para la legalidad de la participación de los menores.

Frías Tiburcio señala que la discusión no debe centrarse solo en la edad de inicio, sino en las condiciones de preparación. Advierte sobre la necesidad de una regulación más profunda sobre la preparación de menores y la capacitación de los entrenadores. La presión por conseguir una futura firma profesional puede llevar a exigir demasiado físicamente a los prospectos.

Rosario Grateró propone una mayor supervisión institucional de las academias, sugiriendo que el Ministerio de Deportes cuente con una división especializada para supervisar las condiciones de los prospectos. La discusión sobre la formación temprana de prospectos dominicanos involucra no solo la edad de inicio, sino también las condiciones de preparación, el consentimiento de los padres y los derechos económicos de los entrenadores.