El Gran Santo Domingo enfrenta una crisis sanitaria debido al colapso del sistema de tratamiento de aguas residuales. En sectores como Ciudad Real II, las cañadas están llenas de excrementos humanos, afectando la calidad de vida de los residentes. De las 19 plantas de tratamiento de la Caasd, solo siete están operativas, lo que agrava la situación.

La falta de infraestructura adecuada ha llevado a que las aguas residuales terminen en ríos y cañadas, generando contaminación y malos olores. La Caasd trabaja en la ampliación de redes de alcantarillado, pero el crecimiento urbano ha superado la capacidad del sistema sanitario. La situación plantea interrogantes sobre la supervisión de las instituciones responsables del medioambiente y la salud pública.

Sectores de clase alta también enfrentan problemas debido a la falta de un sistema de drenaje sanitario convencional. La presencia de bacterias como E. coli y Salmonella en el agua potable ha sido relacionada con la contaminación cruzada entre aguas residuales y fuentes de abastecimiento. La Caasd ha anunciado licitaciones para mejorar las plantas de tratamiento, pero la crisis persiste.