La riqueza de los hogares a nivel mundial aumentó un 8.6% en 2025, alcanzando un récord de 268.4 billones de euros, según un informe de Allianz. A pesar de este crecimiento, la desigualdad en la distribución de la riqueza sigue siendo un problema persistente. El 10% más rico del mundo posee el 85.4% de los activos financieros netos, una cifra que ha disminuido ligeramente desde 2005, pero que aún refleja una concentración significativa.
El informe de Allianz, que analiza la riqueza y la deuda de los hogares en casi 60 países, destaca que los mercados financieros fueron el principal motor del aumento de la riqueza. En 2025, el valor de las acciones, bonos y fondos de inversión creció un 12.4%, superando el crecimiento de otros activos como depósitos y seguros.
A nivel regional, Norteamérica contribuyó con el 51.4% del incremento mundial de los activos financieros, mientras que Europa Occidental solo aportó el 36%. La inteligencia artificial se perfila como un factor clave para la futura creación de riqueza, al mejorar la productividad y los beneficios empresariales.




