La dirigencia de base del Partido Revolucionario Moderno (PRM) ha expresado su preocupación por el proceso de renovación interna que se lleva a cabo en el partido. Se cuestiona la distribución del poder entre un grupo reducido y la falta de participación de algunos miembros en la dirección partidaria. Aneudy De León, aspirante a la Secretaría General del PRM, ha señalado la necesidad de reconectar el partido con su base social y modernizar su estructura.

De León critica la "Convención de delegados" que, según él, busca validar una dirección por aclamación, comprometiendo la institucionalidad democrática del partido. Ha decidido pausar su lucha para evitar divisiones internas, aunque sigue abogando por un proceso más democrático y cercano a las bases. Advierte sobre los riesgos de no realizar una convención con voto universal y la importancia de mejorar la relación entre el partido y el gobierno.

El político enfatiza que su compromiso con el PRM y el país no depende de posiciones de poder, sino de construir una organización política moderna y ética. De León espera que en el futuro, la conciencia colectiva impulse el cambio necesario para avanzar en el ideal común que une a los miembros del partido.