Equipos de socorristas y voluntarios en Colombia trabajan incansablemente para encontrar sobrevivientes del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el país, dejando al menos 181 muertos y más de 1,300 heridos. Las ciudades más afectadas, como Pereira, Cali y Quibdó, presentan escenas de destrucción, con decenas de edificaciones colapsadas.

El epicentro del sismo se localizó cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, una región de difícil acceso debido a los daños en las carreteras. El presidente Abelardo de la Espriella declaró el estado de emergencia y coordina las operaciones de rescate.

La comunidad internacional ha ofrecido su apoyo, con ayudas provenientes de Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos. Mientras tanto, las labores de rescate continúan, con los socorristas formando cadenas humanas para remover escombros y buscar señales de vida.