El padre de una bebé en El Seibo recibió una llamada que lo obligó a dejar su trabajo y acudir de inmediato. Su hija, de apenas unas semanas de nacida, estaba en condiciones críticas. El 7 de julio de 2025, la llevó a un centro médico y, debido a la gravedad de su estado, fue referida a un hospital pediátrico.
Los médicos encontraron que la bebé sufría un trauma craneoencefálico severo, múltiples traumatismos, una fractura del omóplato izquierdo y una hemorragia intraparenquimatosa. Estas lesiones fueron certificadas por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
La investigación reveló que las lesiones fueron causadas por Anyelina Vásquez Sosa, quien tenía cercanía con la familia y aprovechó esa confianza para agredir a la bebé. El Ministerio Público presentó pruebas y testimonios durante el juicio.
Aunque la Fiscalía solicitó una condena de 30 años de prisión por actos de tortura y barbarie, el tribunal dictó una sentencia de 15 años para Vásquez Sosa.




