Dieciocho personas acusadas de participar en el complot para asesinar al presidente haitiano, Jovenel Moïse, en 2021, comparecieron en una corte de Miami tras ser extraditadas desde Haití. Los imputados forman parte de un grupo de 30 personas procesadas por el magnicidio, cometido por un comando de mercenarios, en su mayoría colombianos.
Durante la audiencia, la jueza Lisette Reid asignó abogados de oficio y fijó las próximas comparecencias del caso. Los acusados enfrentan cargos federales que incluyen conspiración para cometer asesinato o secuestro fuera de Estados Unidos, con penas que podrían llegar a cadena perpetua.
La extradición se realizó el domingo, según el fiscal federal del distrito sur de Florida. Anteriormente, otros cinco implicados recibieron condenas de cadena perpetua en Miami, mientras que un sexto fue sentenciado a nueve años de prisión.
Documentos judiciales indican que el sur de Florida fue clave para planificar y financiar el complot, utilizando fondos de ayuda federales destinados a pequeñas empresas por la pandemia de covid-19. Más de cincuenta personas han sido acusadas en Haití, aunque el proceso está estancado por la inseguridad en el país.
La muerte de Moïse dejó un vacío de poder en Haití, permitiendo que bandas tomaran el control, lo que ha llevado a una crisis humanitaria y de inseguridad.




