Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió Colombia este lunes, dejando al menos 132 muertos y más de 570 heridos. El sismo, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, causó el colapso de edificios y la suspensión de operaciones en varios aeropuertos. Las ciudades de Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia fueron las más afectadas, lo que llevó al presidente Abelardo de la Espriella a declarar un desastre nacional.

Las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas, mientras la comunidad internacional ofrece ayuda. Estados Unidos anunció una ayuda de 15.5 millones de dólares, y el Banco Mundial y el BID han comprometido donaciones para la evaluación de daños. En Cali, se decretó toque de queda y militarización para prevenir saqueos y facilitar las labores de emergencia.

El terremoto también se sintió en países vecinos como Ecuador, Panamá y Venezuela, donde se tomaron medidas preventivas. La respuesta internacional incluye ofrecimientos de equipos de rescate y ayuda humanitaria de países como El Salvador, México y Venezuela.