El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha anunciado medidas de reconstrucción y la llegada de ayuda humanitaria a las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el país. El sismo ha dejado un saldo de 281 muertos, 3,824 heridos y 379 desaparecidos, afectando a 44,936 familias en 426 municipios de 15 departamentos.

El desastre ha provocado el colapso de 127 edificios y daños en más de 65,000 viviendas. De la Espriella ha convocado al sector privado para colaborar en la reconstrucción, destacando la importancia de la participación empresarial en este momento crítico.

Mientras tanto, los equipos de rescate continúan trabajando en ciudades como Cali y Manizales, priorizando la búsqueda de supervivientes. En Quibdó, la ayuda humanitaria ha comenzado a llegar, aunque la distribución enfrenta desafíos logísticos.

La llegada de asistencia internacional ha generado polémica debido a los criterios del gobierno colombiano para autorizar el ingreso de equipos extranjeros. A pesar de las críticas, el canciller Omar Bula ha asegurado que la ayuda se está aceptando sin consideraciones políticas.