Una semana después del devastador terremoto de magnitud 7,4 en Colombia, los equipos de rescate se centran en recuperar los cuerpos de las víctimas bajo los escombros. El último balance oficial reporta 289 fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos, mientras que 354 personas han sido rescatadas.
Las autoridades han comenzado a preparar la reconstrucción de las zonas afectadas, con 127.557 viviendas averiadas y 26.945 destruidas. En Cali, una de las ciudades más afectadas, se han recuperado 25 cuerpos en el conjunto residencial Torres del Limonar, y los esfuerzos continúan.
El alcalde de Cali estima que la ciudad necesitará 10 billones de pesos y tres años para estabilizarse y reconstruirse. Mientras tanto, en zonas rurales como Ansermanuevo y El Cairo, los campesinos esperan la llegada de las autoridades para evaluar los daños en sus viviendas.
Iniciativas solidarias han surgido desde distintos sectores, incluyendo un partido de fútbol benéfico organizado por el exfutbolista Mario Yepes y donaciones significativas del sector empresarial para reparar infraestructuras críticas. La emergencia entra en una nueva fase de recuperación y reconstrucción, con un enfoque en atender las necesidades de las familias afectadas.




