William Ferrer, de 45 años, enfrenta cargos graves por la muerte de Jacob Freytes, un menor de 12 años que falleció en un tiroteo en el Bronx. Migdalia Martínez, madre del niño, pidió justicia entre lágrimas frente a un altar improvisado en memoria de su hijo. Jacob murió tras recibir un disparo mientras se dirigía en bicicleta a una bodega, quedando atrapado en un altercado entre varios hombres.

El presunto responsable fue arrestado y compareció ante la Corte Criminal del condado, donde se declaró no culpable. La Fiscalía le imputa varios cargos, incluyendo asesinato en segundo grado y posesión ilegal de armas. Las autoridades investigan si el tiroteo estuvo relacionado con un conflicto entre pandillas, aunque han reiterado que Jacob fue una víctima inocente.