Un cambio en la Ley 4-23 Orgánica de los Actos del Estado Civil ha modificado el proceso para declarar el fallecimiento de una persona en República Dominicana. Anteriormente, los familiares tenían solo 24 horas para realizar la declaración de defunción. Con la nueva legislación, este plazo se ha extendido a 60 días, facilitando el proceso para las familias.
La ley también amplía las opciones sobre dónde puede realizarse la declaración. Ahora, además de la oficialía del Estado Civil del lugar del fallecimiento, se puede hacer en la oficialía del último domicilio del fallecido, en el lugar del entierro o en la delegación de oficialía del hospital donde ocurrió la muerte.
Esta flexibilización busca aliviar la carga de las familias que enfrentan el duelo y los trámites legales tras la muerte de un ser querido. La declaración de defunción es crucial para obtener la documentación necesaria para otros procesos legales relacionados.




