Las autoridades chinas han emitido una alerta roja debido a la llegada del tifón Dolphin, que tocó tierra en la provincia de Zhejiang. Se han cancelado el 80% de los vuelos en Shanghái y se han preparado refugios temporales para más de 103,000 residentes. El tifón, con vientos de 140 km/h, se desplaza hacia el oeste y se espera que se debilite a tormenta tropical.

El Centro Meteorológico Nacional ha advertido sobre lluvias torrenciales en varias provincias del este del país, incluyendo Shanghái, Jianxi, Anhui y Jiangsu. En Zhejiang, se prevén precipitaciones de entre 250 y 500 mm. Casi 99,000 personas han sido reubicadas en Fujian, y se han cancelado rutas de ferry y vuelos en varios aeropuertos de la región.

El tifón Dolphin es el decimotercer tifón del año y se espera que cause vientos y lluvias más intensas que el tifón Bavi de julio. Las autoridades han desplegado equipos de seguimiento para prevenir inundaciones y deslizamientos de tierra en las áreas afectadas.