Los implicados en el Caso Cobra 2.0-A, que incluye a exempleados del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) y 25 médicos, enfrentan acusaciones por la confección y validación de autorizaciones médicas fraudulentas. El Ministerio Público ha solicitado 18 meses de prisión preventiva para los acusados, quienes habrían estafado a SeNaSa por más de RD$64.8 millones mediante reclamaciones falsas y suplantación de identidad.
El esquema delictivo incluía la falsificación de documentos médicos y administrativos, así como el uso de información confidencial de afiliados que nunca solicitaron los servicios. La estructura operaba con roles definidos, donde exempleados de SeNaSa accedían a bases de datos para obtener información personal, que luego era utilizada por los médicos para presentar reclamaciones fraudulentas.
El Ministerio Público ha identificado a los médicos involucrados y señala que el fraude generó un perjuicio económico significativo al sistema de seguridad social del país. Los médicos habrían realizado transferencias financieras a favor de uno de los implicados, quien luego ocultaba el origen de los fondos mediante movimientos bancarios.
La investigación reveló que los afiliados afectados desconocían a los médicos y los procedimientos registrados a sus nombres, lo que indica un uso sistemático de información privilegiada para defraudar a SeNaSa.




